Las adicciones afectan las relaciones de parejas.

Las adicciones afectan las relaciones de parejas.

El consumo adictivo de sustancias, es una conducta que sin lugar a dudas traerá en el corto o mediano plazo consecuencias negativas en las diferentes facetas del individuo, incluyendo su vida sentimental, incluso provoca un sin número de rupturas.

En la actualidad la adicción es una enfermedad que afecta el funcionamiento del cerebro, que impide al adicto tomar la decisión de dejar el consumo, aunque identifique sus consecuencias negativas. Lo anterior general un daño en las personas de su entorno, un síntoma de esta enfermedad es la negación del problema, lo cual dificulta en gran medida el proceso de recuperación del adicto.

El consumo de drogas tiende a ir de la mano con la mentiras y deshonestidad, es decir, muchas veces el adicto quiere abandonar su consumo, pero se autoengaña frecuentemente con le abandono de este, ya que asumir que no existe fuerza de voluntad y que necesita ayuda para hacerlo no es una tarea sencilla debido a la propia enfermedad.

¿Por qué la relación de pareja se ve afectada por la enfermedad de la adicción?

Lo primero que se debe tener en cuenta, es que el consumo recurrente de ciertas sustancias no es considerado como enfermedad, ya que el entorno del adicto también sufre un proceso de negación, en el cuál minimizan el problema y esperan un cambio repentino en algún momento.

Algunos comportamientos asociados al consumo de drogas son manipulación, el aislamiento, el anteponer el consumo a cualquier otra cosa y por ende el descuido de todo lo demás, lo que sin duda deteriora las relaciones. A pesar de que se trata de conductas y emocionas propias de la adicción, es una tarea complicada admitir que no es una conducta voluntaria, sino la manifestación de una enfermedad, conductas que desencadenan en conflictos, desconfianza y tensiones.

Cabe mencionar que existen casos en los que la pareja del adicto empieza a consumir, para tratar de entender o ayudar a su ser amado, sin embargo, este solo empeorará la situación.

Por lo general, la pareja que no consume puede que deje de vivir su vida para vivir la del adicto, tratando de ejercer un control sobre todo para evitar posibles consumos. Sin embargo, esto generará frustración y dolor al ver que haga lo que haga no puede parar el consumo de su pareja adicta.

Otro aspecto que es desgastarte ocurre por el desgaste de la pareja de querer proteger a su conyugue de los prejuicios sociales hacía las personas con adicción, ya que es habitual que las parejas sientan vergüenza de la condición de su esposo o esposa y quiera ocultarlo para que nadie se entere. Es posible que lo excuse con familiares, amigos, trabajo, incluso que se haga cargo de sus pagos y responsabilicen de cosas que no les corresponde. Lo anterior es una conducta errada, ya que facilita el consumo del adicto y no le da motivos para intentar cambiar.

¿Qué debo hacer si mi pareja tiene una adicción?

El primer paso es admitir que se encuentran frente a una enfermedad que tiene que ser intervenida por un centro especializado en adicciones, ya que ahí no solo brindarán ayuda para el adicto sino también para la pareja. Esto ayudará en el proceso de aceptación y posterior integración del adicto a su vida normal.