Algunas heridas emocionales de un hijo de padre adicto.

Algunas heridas emocionales de un hijo de padre adicto.

Las familias donde algún miembro manifiesta alguna adicción, tienen ciertos mecanismos para afrontar esta situación, y normalmente, algún hijo adquiere el mecanismo de controlar, racionalizar y querer salvar al padre adicto, tensándose y sintiendo la carencia afectiva y más que los demás.

Los hijos crecen con cierta inseguridad emocional y afectiva, pues al ver a uno de los padres fuera de control, sin la claridad o presencia física o emocional para resolver los problemas diarios, cuidarlos y protegerlos, es que se acostumbran a sentirse en riesgo, en peligro y con la necesidad de estar alertas y preocupados para para poder mantener todo bajo control, inclusive sus propias emociones. Es por esta razón que la reacción en algunos casos es rebeldía y falta de orden en sus obligaciones y deberes, pero además pueden sufrir ciertas heridas emocionales como las siguientes:

  1. Los hijos de padres adictos nunca alcanzan a entender qué es una conducta normal:

Dada la situación de adicción un papá de un niño adicto presenta dificultades para entender qué es una conducta no patológica, dado el modelo que ve en su familia, por eso mismo tiene poco criterio para definir qué pueden permitirse hacer y qué no

  1. Les cuesta llevar un proyecto hasta el final:

La vida de un niño que crece en medio de adicciones está llena de profundas incertidumbres, pues nunca sabe cómo van a estar sus padres hoy. Por lo tanto, nunca saben qué esperar de su familia, del mundo o de sí mismos. Eso hace que aumente las posibilidades de ser una persona inestable.

  1. Se juzgan sin piedad:

El hijo de un adicto lleva en su corazón un sentimiento de culpa y no sabe identificar hasta qué punto la adicción de su padre es culpa suya. Siempre se pregunta qué debe hacer o haber hecho para que esa situación no suceda.

  1. Son leales, aunque no tengan merito para serlo:

Estos niños responden a una lealtad patológica, sienten que la lealtad es un valor que deben sostener sin importar las circunstancias, pues es lo que han hecho toda la vida por su padre adicto. Por lo tanto, también esperar ese tipo de lealtad de su entorno.

  1. Reaccionan exageradamente y de forma impulsiva:

Dada la inestabilidad a la que se encuentran expuestos estos niños, tienden a defender mucho cuándo sienten confort y estabilidad. Y no desarrollan suficiente control sobre sus emociones, en parte porque él no control es un comportamiento aprendido desde casa.